Encender la vela verde, amarilla o dorada previamente ritualizada impregnándola siete veces de aceite de oliva y decir las siguientes oraciones:
A ti te invoco, poderoso Labeserin, que tienes el poder de conceder gran fortuna a aquellos que la piden. Necesito que tú seas mi mentor y que estés a mi lado y que me guíes para triunfar cuando elija las oportunidades del concurso en que participe. Sabe, tú genio, que este es mi deseo declarado.
Te ordeno a ti que cumplas mis deseos y sello este mandato diciendo: SKI-MA-AH-MATHEE-UH.
Que Josué solicitó y el sol detuvo su curso.
Que así de sencillo sea.
Cuando acabe el conjuro, apagar la vela.